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Chile y el mundo entero está teniendo un cambio notable respecto de cómo está enfrentando su desarrollo económico. Es una muy buena noticia, porque desde la II revolución industrial, la forma en cómo se desarrollaron las economías fue mediante un explosivo uso de los recursos fósiles. Claro ejemplo de aquello fue que toda la economía, los procesos productivos, la energía y la movilidad funcionó en base a la quema de combustibles.

Es cosa de ver como fueron fabricados los automóviles, las maquinarias, los trenes, las generadoras de electricidad, todos y cada uno de ellos, fueron construidos en base al criterio de quemar combustibles.

Hoy, evidentemente lo que ha pasado en el mundo entero, es que hemos estado pagando la Factura del desarrollo basado en la destrucción del medio ambiente, me refiero al cambio climático y a los gases de efecto invernadero. Es claro que el ser humano ha sido el culpable de la actual calidad de vida del planeta.

Mirando el medio vaso más lleno que vacío, lo que hemos estado viendo estos últimos años, es un proceso de consciencia de las personas, de las autoridades y de los gobiernos (reforzado, espero, por los impactos de la pandemia), en reconocer que es muy importante migrar rápidamente hacia el uso de las energías renovables, entendiendo como aquellas la energía solar fotovoltaica, la eólica, la maremotriz, la geotérmica y otras de origen natural y renovable.

La economía del futuro cercano, incluso ya casi del presente, estará inundada de tecnologías que utilizarán energías renovables, me refiero a por ejemplo los edificios inteligentes y autónomos, los vehículos eléctricos, las viviendas abastecidas por energías renovables, la agricultura sostenible, las industrias que se moverán con renovables, el agua producida por procesos alimentados con energías renovables, el hidrógeno verde producido con renovables viento y sol, y muchos otros ejemplos que al momento de escribir este artículo se me escapan.

Por ello, los profesionales y técnicos del futuro cercano deberán prepararse y aprender de estas tecnologías y sistemas, en caso contrario, todo lo aprendido a la fecha quedará rápidamente en la obsolescencia. Es lamentable ver cómo los procesos educativos van tan retrasados con respecto a la rapidez de la tecnología, penoso ver como aún se enseña la mecánica tradicional si en pocos años todos los vehículos serán eléctricos y no se moverán con ejes ni piezas móviles, sino que con motores eléctricos.

Los profesionales y técnicos no pueden correr el riesgo de que ocurra que al verse enfrentados a estas tecnologías en sus labores profesionales y laborales o bien bajo ciertas inquietudes empresariales, se den cuenta de este déficit. Si eso ocurre, será tarde la reversión.

Por tal motivo, es que desde hace más de 15 años la empresa ENERSA, que he tenido la satisfacción de dirigir desde sus inicios, imparte cursos de energía solar fotovoltaica, eólica, sistemas híbridos, desalinización de agua y otros de similares características, los que sumados a programas educativos realizados y dirigidos para Liceos de enseñanza media técnico-profesional, nos permite señalar con satisfacción que son cursos adecuados a la realidad de lo que actualmente requieren los países de Latinoamérica para iniciar o profundizar los procesos de cambio cultural hacia las energías renovables y sus más diversas aplicaciones.

Los dejo invitados a visitas nuestro sitio web dónde podrán apreciar los cursos y sus contenidos, que ya han sido tomados por más de 500 profesionales de Latinoamérica en estos últimos 3 años.